Un mal día: qué hacer en un brote
Qué suele ayudar, qué no se decide en caliente y cuándo es cosa del médico.
Un brote no es un fallo del método. Pasa también con la dieta bien hecha, y lo que se decide en caliente es lo que después cuesta deshacer.
Qué suele ayudar:
- Comidas más pequeñas y más repartidas a lo largo del día.
- Quedarte en lo que ya te ha ido bien, en vez de estrenar platos.
- Beber agua y no saltarte comidas: el ayuno largo tampoco sienta bien.
- Apuntar en el diario lo que comes estos días, aunque no te apetezca. Es lo que después dice si hubo un patrón.
Lo que no se hace mientras dura. No añadas restricciones nuevas: la lista de alimentos prohibidos crece sola en un mal día y luego nadie la revisa. Si estás en la fase de retos, para el reto en curso y espera a encontrarte bien. Es el criterio de la propia fase.
Cuando pase, vuelve a lo de siempre. Quedarse en la versión estrecha de la dieta «por si acaso» es la espiral que la fase 3 existe para deshacer.
Lo que no te podemos decir. Qué alimento acorta un brote no está medido: ningún estudio lo sostiene, así que la app no lo dice. Lo que sí puedes mirar es tu propio diario.
Cuándo esto es para el médico. Sangre en las heces, fiebre, pérdida de peso sin buscarla, vómitos que no paran. Dolor que te despierta por la noche, o síntomas nuevos después de los cincuenta. Son las mismas señales del cuestionario del principio, y no cambian por estar en un brote.